lunes 28 de marzo de 2011
Tres mil personas y unas 15 cajas de ahorro siguen con dinero retenido
en la casa de bolsa Econoinvest. Son 22,3 millones de dólares -por lo
menos- invertidos por los clientes, que se encuentran represados por
la junta liquidadora desde hace 10 meses.
Ni siquiera las cajas de ahorro de organismos públicos, como la del
Seniat, la de la Disip, o la del propio Banco Central de Venezuela
(BCV), han logrado recuperar parte de los recursos que invirtieron a
través de Econoinvest.
Desde la Superintendencia Nacional de Valores (Sunaval) se señaló que
esos pagos no se han efectuado principalmente porque las operaciones
en reportos no tenían su respectivo soporte.
Sin embargo, planillas contables a las que El Mundo Economía y
Negocios tuvo acceso muestran al detalle cada transacción de reporto y
los títulos valores que funcionaban como aval de la inversión, de
manera que papeles de deuda pública pudieran respaldar la cantidad de
dinero invertida por cada cliente.
A través de los reportos, la casa de bolsa captaba recursos del
inversionista, dinero por el que el cliente recibiría intereses,
siempre con el aval de un título valor que equivaliera a la cantidad
invertida.
Para el venezolano, este instrumento, al igual que los mutuos, se
convirtió en una alternativa para el ahorro y la inversión, luego de
que las tasas de interés en los bancos cayeran a índices muy por
debajo de la inflación.
Las pruebas
El respaldo de los reportos hechos a través de Econoinvest suma 40,3
millones de dólares en bonos de deuda pública nacional, que
garantizaban las operaciones en dólares por unos 22,9 millones de
dólares.
Los reportos hechos en bolívares también tenían su garantía,
conformada principalmente por Títulos de Interés y Capital Cubierto
(Ticc).
La junta liquidadora es ahora la que maneja la documentación
administrativa que comprueba que cada operación de reporto tiene
papeles en garantía.
Esos títulos estaban custodiaban en la Caja Venezolana de Valores
(CVV), depositados en una cuenta restringida, a la cual se le dio
apertura bajo un proceso oficial que aprobó la junta directiva de esa
sociedad.
Los ahora representantes legales de Econoinvest, es decir, los
liquidadores, pasaron a tener el control sobre esos papeles, ya que en
la Caja de Valores los intermediarios (bancos o casas de corretaje)
son los apoderados.
En efecto, estos funcionarios -o contratados- de la Superintendencia
Nacional de Valores (Sunaval) asumieron el dominio de estos títulos
ante la Caja de Valores con la premisa de que se utilizarían para
cancelar la deuda pendiente de los inversionistas de la casa de bolsa.
La verdadera forma de pago
En realidad, el contrato de un reporto señala que la casa de bolsa
debe pagar al vencimiento el capital invertido y los intereses
generados; de no ser así, la empresa bursátil debe entregar al cliente
el bono que colocó a su nombre como garantía del dinero dado por el
inversionista.
Es por eso que abogados expertos en la materia de valores reiteran que
los liquidadores podían haberles pagado a los clientes con reportos
vencidos con los mismos títulos que estaban a su nombre en una
subcuenta en la Caja de Valores.
Y esto en caso de que no se pudiera pagar directamente esa acreencia
con otros activos de la casa de bolsa. Econoinvest, según los
liquidadores y la misma Superintendencia de Valores, estaba solvente y
podía cancelar -sin inconvenientes- los pasivos. De hecho, el
patrimonio de esta casa de corretaje es de Bs.F. 350 millones.
Así, al acceder a esa cuenta restringida estos funcionarios -o
contratados- de la Sunaval podían entregar los títulos a cada cliente
como primera opción.
Venderlos solo podría ser una alternativa ante una situación de
insolvencia que imposibilitara el pago a todos los clientes y llevara
a los liquidadores a un "prorrateo", aunque el balance de la empresa
demostrara solvencia.
Esa es justamente la tesis del superintendente de Valores, Tomás
Sánchez, quien les aseguró a los inversionistas que los reportos no
estaban soportados y que, al estilo del procedimiento de los mutuos
(instrumentos financieros prohibidos en febrero del año pasado), los
bonos se utilizaron más de una vez.
Bajo esa afirmación estima que la recuperación de la inversión hecha
es un amparo poco común en la plaza de valores.
Esto fue lo que se les dijo a los clientes desde la Consultoría
Jurídica de la Sunaval.
Sin embargo, esta explicación no complace a los afectados; recuerdan
que las inversiones hechas nunca sufrieron algún tipo de pérdida por
algún riesgo de mercado, sino que se mantuvieron, e incluso generaron
ganancias por los intereses, y hasta por la devaluación de enero de
2010 y este 2011.
El Mundo, 28/03/2011, 21, Carjuan Cruz
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