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sábado, 3 de diciembre de 2011

Asi lo cuenta DOUGLAS BRAVO

Cuando algún camarada me pregunta sobre aquellos años de luchas clandestinas
que por la igualdad social y la distribución de la riqueza petrolera,
irónicamente pienso en mi ahijado Diego Salazar Carreño, hijo del difunto
Diego Antonio Salazar Luongo, fundador e ideólogo del extinto MVR.

Dieguito, el carajito, es uno los afortunados casos que pueden dar fe, de
que la promesa del patriota del 4 F del 92, de generar prosperidad y riqueza
para los venezolanos, se hizo realidad. Pero a una reducida escala de
beneficiarios, aduladores y parásitos del régimen.

Diego, el único varón de mi compadre Diego Antonio Salazar Luongo, quien
murió en el 2003 de cáncer, fue combatiente y miembro del buro político del
PRV (Partido Revolucionario de Venezuela). Las persecuciones políticas
durante los gobiernos de Pérez Jiménez, Betancourt y Leoni, lo obligaron a
abandonar sus estudios de medicina en la UCV y a dedicarse a la lucha
clandestina. Estuvo preso y se acogió a la política de la pacificación de
Caldera, en la cual no creí. Se dedico a vender pólizas de seguros para
mantener a su familia.

Después del 4 F del 92, se incorporo al movimiento civil que apoyo la
insurgencia militar. En ese entonces se le veía mucho reunido con Luis
Miquilena, el Dr. Negocios, como lo llamaban por su habilidad de utilizar
sus contactos durante los gobiernos de AD y Copei, para pedirle plata a los
bancos del estado y hacerse el pendejo con sus obligaciones.

En esa época al compadre Diego se le veía muy activo en los cafetines de
Parque Central y Sabana Grande, haciendo proselitismo a favor del nuevo
líder revolucionario. Formo parte del Comité de Asuntos Internacionales del
MVR y salió electo diputado a la Asamblea Nacional.

Su hijo Diego, mi ahijado de bautizo, aprendió a vender seguros con su
padre, pero su meta era ser cantante. Dieguito, era un bohemio. No se graduó
de nada. En el naciente gobierno revolucionario, comenzó a utilizar los
contactos para hacer negocios.

Pero la dicha estaba por venir. Dieguito, mi ahijado, el que aprendió a
vender una que otra póliza de seguro de manos de su padre, se convertiría en
el intermediario del negocio anhelado por varios grupos empresariales dentro
y fuera de Venezuela. El de la contratación de una millonaria póliza de
seguros y reaseguros de PDVSA.

El otorgante, nada mas y nada menos que su primo hermano mayor, Rafael
Ramirez Carreño, el flamante presidente de PDVSA. Tanto su padre (Rafael
Darío Ramírez) y su padrastro (Rafael Darío Coronado) fueron guerrilleros en
los sesenta y cercanos a Diego Salazar Longo y militaron en la FALN (Fuerzas
Armadas de Liberación Nacional).

Rafaelito Ramirez era a diferencia de su primo Diego, mucho mas pro activo
con los estudios. Estudiaba Ingeniería mecánica en la ULA, El primo
trujillano, de finos modales, desde muy muchacho le encantaba codearse con
gente bien. En la ULA tuvo sus coqueteos con la Democracia Cristiana
Universitaria. Sus biógrafos de ocasión, lo colocan como militante de
Ruptura en esa época. Pero nada mas apartado de la realidad. La única
actividad "subversiva" que realizo, fue servir de correo en un par de
oportunidades, en el envío de unos paquetes de volantes subversivos que
debían ser entregados a Adan Coromoto Chavez Frias. El favor se lo pidió su
tio Diego Salazar Longo, Clever Ramírez Rojas y Argelia Melet. Argelia que
para aquel entonces era mi compañera sentimental, le tenia mucho cariño a
Rafaelito, pero decía que era muy amanerado y que si le hubiesen dicho que
los mencionados paquetes llevaban volantes subversivos, el seguramente se
iba a negar a llevarlos. Era un carajito muy cagon para esos menesteres.
Argelia también le tenia afecto a su ahijado, Diego. De hecho, yo conocí al
padre de Diego gracias a ella, porque ambos estudiaban medicina.

Diego Salazar Carreño dio un espectacular salto olímpico, cuando paso de
vivir en un modesto apartamentico en Parque Central, a comprarse casi todos
los apartamentos de un lujoso conjunto residencial (Corteza) de la
Urbanización Campo Alegre en Caracas y de adquirir varias oficinas en la
Torre Edicampo de la misma urbanización, donde funciona su holding
empresarial de intermediación de negocios de alta factura con organismos del
Estado, llamado "Inversiones y Asesorías Inverdt S.A" y la Fundación Diego
Salazar, este ultimo un artificio sin fines de lucro para darle algo de
shampoo social a las actividades de este filántropo de la revolución y
quizás para evadir algunas de las obligaciones fiscales con el generoso
Estado socialista y revolucionario.

Una de las vedettes de filantrópicas de Fundación, es la Orquesta de
Fundación Diego Salazar, una agrupación filarmónica con casi un centenar de
músicos, dirigidas por Enrique "Culebra" Iriarte, ex pianista y arreglista
de Oscar D?León y en cuyas presentaciones el "Tigre" Rafael, el mismisimo de
"Aaaanimooo" en el circuito FM Center, hace los respectivas presentaciones
protocolares, pero sin la misma elocuencia utilizada en su popular programa
radial "cabillero".

La fundación, según me informo un antiguo camarada que frecuenta a mi
querubín ahijado, parece que cancela un salario a cada músico de Bs.
15.000,oo mensuales. Una nómina de casi de 1.000.000,oo de Bs F, sin incluir
viáticos, prestaciones, seguro HCM. A eso se agrega el salario de Bs.
100.000,oo del director de la banda, Enrique "Culebra" Iriarte. Los ensayos,
tres veces por semana, se realizan en los salones del hotel Marriott, de la
urbanización El Rosal. Hasta allí se traslada Salazar Carreño con su sequito
de espalderos dirigidos por su jefe de seguridad, el Comisario General
(antigua PTJ) Leonardo Díaz Paruta. El mismisimo primo menor, socio y
compinche de Rafael Ramírez Carreño, presidente de PDVSA, a cumplir con su
sueño de ser cantante, con orquesta propia, pero sin cualidades especiales
en el gañote.

Son bien conocidas las presentaciones artísticas del magnate bolivariano
Diego Salazar Carreño, rociadas por varios frascos de bebidas espirituosas
de exquisita selección en la que se alternan en la sección de vinos:
Château Lafite Rothschild, Petrus Pomerol, Romanée-Conti, Château Margaux.
En la sección de champagne Perrier Jouet o Dom Pérignon y para los paladares
criollos güisquiceros: Johnnie Walker Blue Label y Buchanan Red Seal. Eso
sin olvidar los elaborados menús realizados por su chef privado, dignos de
tirar cohetes.

Entre los caprichos de mi ahijado boliburgués no solo se destaca su especial
hábito de vacacionar con su familia, amigotes más allegados y parte de su
séquito de espalderos y asistentes a la paradisiaca locación saudita de
Dubái, sin dejar de pasar la compra hace ya unos años, de una acción en el
Caracas Country Club. Este hecho tuvo alguna resonancia en las altas esferas
de la oligarquía ortodoxa capitalina, ya que por no tener pedigrí
encopetado, se corrió el rumor de que la directiva del club le iba a cerrar
el paso a su incorporación, echándole la tradicional "bola negra".

La maniobra fue inteligentemente contrarrestada, con el oportuno lobby de
algunos amigotes de ocasión (Bobby Pocaterra y Tite Oteyza Scull) y del
desinteresado obsequio a cada uno de los 10 miembros de la Junta Directiva,
de un Rolex Day Date de oro amarillo, los mencionados obsequios ablandaron
de manera casi mágica los orgullos clasistas y respingados, de una Junta
Directiva que rechazan visceralmente, las guayaberas rojas.

Rafaelito (Rafael Darío Ramírez Carreño) es a diferencia de su primo hermano
Diego, mas astuto y calculador. Su tio lo apadrinó para meterlo en el
gobierno. Fue el primer presidente de Enagas, la entidad nacional
responsable de estructurar el plan nacional para el consumo del gas.

Ahí paso sin pena ni gloria, a excepción de que durante el paro petrolero,
el Wilmer Ruperti lo contactara y se ofreciera "desinteresada" y
"patrióticamente" para levantar el bloqueo de los buques petroleros
atascados en las adyacencias de las columnas de puente del Lago de
Maracaibo. Ruperti era un veterano en el la conducción de esos barcos y su
ayuda fue clave para que el bloqueo de dichas naves se levantara. Un
camarada cercano al comandante Fausto (Ali Rodriguez Araque) en esa epoca me
confirmo que el puente entre Rafaelito Ramírez y Ruperti, lo hizo Claudio
Fermín, amiguísimo de Ruperti y fue el que le puso el cohete en el trasero
para que de la noche en la mañana se ingresara en la selecta lista de los
"boliburgeses de la revolución).

Esa jugada no solo premio a Ruperti, unos meses después Hugo Chávez designó
a Ramírez en julio de 2002. Rafaelito ya estaba en el "cogollo" del poder.
Ahora estaba en línea directa con el jefe. A pesar de que sus gestos
refinados y voz amanerada, su enlace con el proceso se cemento con aquello
de que PDVSA es ahora "roja rojita". El cambio de pintura y el gesto
adulador gustaron tanto al pastor de borregos, que el 20 de noviembre de
2004, Ramírez lo promueve a presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA),
una posición que mantiene en el 2007, conjuntamente con la del ministerio
que actualmente recibe el nombre de Ministerio del Poder Popular para la
Energía y Petróleo.

Quien diría que aquel carajito, hijo e hijastro de dos camaradas
combatientes, quien coqueteara con el movimiento copeyano de la Universidad
de Los Andes, a pesar que las circunstancias biográficos de la conveniencia
lo ubiquen como militante de Ruptura en sus años mozos.

Lo cierto es que este otro querubín, tambien está en la mira. Recientemente
un importante banco de Miami, el Ocean Bank, se le abrió una investigación a
través del Departamento del Tesoro yanky, por un seguimiento realizado a
movimientos de cuentas de Rafael Ramírez Carreño y redirección de fondos a
bancos en Suiza y Luxemburgo. Un tribunal de la Florida impuso una multa de
12 millones de dólares a dicho banco, que es propiedad del grupo
lusovenezolano (Central Madeirense y Blanco Plaza) y por ordenes del
Departamento del Tesoro el expediente paso al congelador. Posiblemente si la
estatal nacional del petróleo (PDVSA), incumpla con los callados acuerdos
que tiene el gobierno bolivariano con el imperio norteamericano. Se ha
comentado que el acuerdo que Rafael Ramírez había encontrado la genial y
secreta fórmula para blanquear dinero de la corrupción petrolera y
alimentaria (PDVAL) con los propietarios del Ocean Bank, a cambio de
ofrecerles negocios fáciles y protección gubernamental, contra la voracidad
expropiadora contra bienes y empresas de los potenciales enemigos del
proceso revolucionario. La fórmula secreta fue descubierta y develada a las
autoridades del Tesoro norteamericano, por una empleada de confianza del
presidente del banco, captada por los investigadores federales.
Enviado desde mi BlackBerry de Movistar

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