especialistas, el pasado 5 de Septiembre de este año fui trasladado a
una clínica para hacerme unos exámenes. El resultado de los mismos
arrojaron el siguiente cuadro:
Discopatía en columna vertebral y disminución del espacio intervertebral L5-S1.
La Resonancia Magnética y Radiología Cervical evidenciaron: Discopatía
severa a predominio. Estenosis de forámenes izquierdos en corte axial.
Compresión de raíces nerviosas en dichas foráminas. STIR positivo en
platos vertebrales C6 y C7 por fracturas recientes.
La Electromiografía evidenció Síndrome del Túnel Carpiano bilateral.
La Densitometría Ósea evidenció: Riesgo de fractura moderada en
trocanter y cuello femoral y riesgo de fractura leve en columna
lumbar.
¿Qué motivó este complejo cuadro?
Definitivamente, las condiciones de reclusión en las que me encuentro.
A todo esto, le debemos agregar un peligrosísimo factor de riesgo: la
falta de exposición a los rayos ultravioleta que proporciona la luz
solar. Estos, son responsables de la producción de vitamina D.
La protección del derecho a la salud y a la vida cobran especial
relevancia en los casos de personas privadas de libertad (artículo 43
constitucional), por cuanto es al Estado a quien corresponde en forma
INDELEGABLE. Sin duda una trato diametralmente opuesto al recibido por
el presidente Hugo Chávez, quien como prisionero político, hasta por
un dolor de muela era trasladado en forma inmediata al Hospital
Militar.
Fui sentenciado el 4 de Abril del 2009 a 30 años de prisión, desde esa
fecha hasta el día que me trasladaron a la clínica, transcurrieron 2
años y 5 meses sin tener contacto visual alguno fuera de este vetusto
edificio.
Fui trasladado, como siempre "bajo estricta seguridad", esposado en la
parte trasera de una camioneta del Sebin, otrora Disip. La comisión
buscaba abrirse paso con sirena a fondo en la saturada vía, pero aun
cuando el desplazamiento era veloz, para mi todo era como en cámara
lenta. Debo confesar que es difícil describir lo que sentía, al
principio solo miraba deslumbrado como niño en acto de magia, el sol,
estructuras desconocidas, la situación era ajena y variopinta. Dejé de
mirar y empecé a observar, lo primero las calles destruidas, sucias,
construcciones paralizadas, era como estar en otra ciudad, en otro
país.
Llegamos a la Avenida Fuerzas Armadas, a una cuadra de un edificio
donde -otrora- residí durante muchos años y me sorprendió que esa
imagen que debía serme familiar, me resultaba difícil de reconocer.
Era una imagen desdibujada. Muchos locales desaparecieron, otros
totalmente cerrados, el comercio formal sustituido por el comercio
informal y se podía apreciar que desesperadamente abordaban a los
transeúntes ofreciendo sus mercancías. Lo más impresionante era el
rostro de la gente, muchos con la mirada perdida, algunos parecían
caminar sin rumbo, a arrastrapiés, otros por el contrario tenían un
desplazamiento desesperado, como quien tiene una cita y va retardado.
Pero todos tenían un común denominador, sus rostros reflejaban,
preocupación, tristeza, ansiedad, miedo, nadie sonreía, era como si la
alegría de vivir hubiese desaparecido.
No es ningún secreto que Venezuela atraviesa una profunda crisis de
pérdida de valores, principios e institucionalidad, la consecuencia de
esto es que hemos ingresado a una peligrosa espiral de violencia
criminal y cuando un país entra en esa descomposición el primer
síntoma es la politización de la Justicia. De allí en adelante todo el
sistema de justicia deja de velar por los intereses del colectivo para
solo atender los mezquinos beneficios del gobierno de turno. La
violencia crea más problemas sociales de los que pueda resolver.
Actualmente en Venezuela hay más de 20 presos por razones políticas;
banqueros, empresarios, representantes de mercado de valores,
policías, periodistas, militares, funcionarios comunes, muchos de
ellos simpatizantes del oficialismo a quienes se le atribuye un delito
fabricado. De igual forma están los perseguidos y exiliados políticos
venezolanos. Cuando eres un preso o perseguido político tienes poca o
ninguna posibilidad de obtener libertad o de dormir en paz. Terminas
siendo el resultado de la más exquisita "ingeniería penal" que aplasta
los más básicos postulados jurídicos.
Sin duda jamás imaginé la cantidad de días de mi vida que se
consumirían en esta cárcel, a siete años de prisión, desde esta
mazmorra de cemento y hierro, gris; tan gris como el comunismo, les
digo que me he fabricado un modelo mental que consiste en que
cualquier juicio de valor entre lo justo o lo injusto no tiene
aplicabilidad alguna ante este alevoso gobierno y absolutamente tengo
claro que mi obligación es sobrevivir a esta barbarie judicial.
Mientras el mundo discute como reconocer los derechos humanos, como
profundizar las democracias, como sembrar principios y valores que
garanticen que ninguna persona abuse de otra y que todos tengamos
oportunidad y justicia, en Venezuela se hace todo lo contrario, la
palabra "JUSTICIA" desapareció del diccionario gubernamental y se
intenta imponer una solo doctrina. Ninguna sociedad puede tolerar la
violencia generalizada así como ningún organismo vivo puede tolerar la
enfermedad total.
Pero la buena noticia es que tras largos y duros meses de
negociaciones, finalmente el conjunto de las organizaciones que hacen
vida en la Mesa de la Unidad, lograron ponerse de acuerdo a favor del
apoyo unánime del candidato que resulte electo en las primarias de la
oposición y que enfrentará, presumiblemente, a Hugo Chávez en las
elecciones de octubre el próximo año. Lo que criticamos no son las
ideas de los actuales administradores, sino sus métodos y su moral.
Ha llegado el momento de dar un impulso amplio y audaz por el futuro
de la nación, el acuerdo logrado es un mensaje de esperanza a un país
habido de sosiego. Venezuela esta inmersa un profundo foso en el que
los problemas se multiplican exponencialmente. No podemos pensar que
la profusión de discursos nos otorgara el sosiego que añoramos, solo
conseguiremos Justicia, Libertad y Oportunidad cuando todos nos
escuchemos, nos aceptemos y sepamos tolerarnos hasta lograr
dispersarnos absoluta confianza.
Yo invito respetuosamente al pueblo venezolano a allanar el camino de
la discordia, del odio y discriminación para ir a una verdadera
conferencia entre partes. Confío que miles decenas de hombres y
mujeres están dispuestos a luchar con las ideas de un mundo moderno.
No necesitamos un hipertrófico gobierno, necesitamos el talento de
todos para hacer gerencialmente un Estado eficiente y productivo.
Ahora hay una oportunidad. Oportunidad y Responsabilidad van juntas.
Nos unimos como un indestructible equipo o moriremos como individuos.
La auténtica limitación de la libertad no viene del control del
espacio físico, sino del control de las emociones.
Iván Simonovis
Prisionero Político.
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