Un grupo de familias que tenía casi dos meses pernoctando en los alrededores del Palacio de Miraflores fue removido a la fuerza de la esquina de Camino Nuevo, denunció Héctor Fuentes, una de las personas que se encontraba en el sitio a la espera de ser asignada a un refugio.
La situación de esas familias, que acampan a la intemperie para exigir solución a sus problemas de vivienda, fue reseñada en el reportaje "La esquina de las promesas incumplidas", que se
publicó el domingo en El Nacional.
En el lugar había dos grupos: uno integrado por personas sin hogar del Distrito Capital, Vargas y Bolívar, y otro por damnificados del estado Aragua.
"No estábamos haciendo nada. Simplemente, estábamos allí acostados en los colchones, y el lunes en la noche llegó la Guardia Nacional y una lluvia de policías. Nos rodearon con los escudos, a las mujeres les arrebataron a los niños y a los hombres les cayeron a golpes. Decían que estaban cumpliendo una orden presidencial", narró Verna Muñoz.
Los afectados informaron que el día que fueron agredidos, en la mañana, les tomaron los datos y realizaron una especie de censo, pero a partir de las 6:00 pm comenzó a verse más presencia de agentes de seguridad del Estado, hasta que después de las 8:00 pm arremetieron contra ellos: "Nos sacaron por las malas, como si fuéramos delincuentes. Eran más de 70 guardias". También señalaron que había funcionarios del Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.
Una mujer afectada, que prefirió no identificarse, dijo que en la revuelta tumbaron al piso a una joven embarazada, que ahora se encuentra en el Hospital Militar. Señaló que una funcionaria del Consejo de Protección de Niños y Adolescentes dejó caer a uno de los niños que por el impacto sufrió lesiones en el cráneo.
Fuentes agregó que perdieron las pocas pertenencias que llevaban consigo. "Los bolsos y las colchonetas los montaron en un camión. Se llevaron hasta nuestros papeles y tampoco nos dijeron dónde podríamos buscarlos", dijo.
Niños perdidos
"Tomaron como a 20 niños sin decirnos a dónde los llevarían o sin que mediara alguna notificación formal. Los encontramos en la madrugada en una sede de la Misión Negra Hipólita que queda frente a la estación del metro de Teatros. Nos devolvieron a algunos al mostrar las partidas de nacimiento y otros documentos, pero todavía falta que nos entreguen a 6 niños", expresó Muñoz.
Después de la agresión, las familias se dispersaron. Unos pasaron la noche en las afueras de la estación del Metro de El Silencio y otros en el Nuevo Circo. Ayer acudieron al edificio Radio City, en Plaza Venezuela, donde se encuentra el organismo encargado de administrar los refugios, pero allí les dijeron que el problema no era de su competencia y que acudieran a Miraflores. "Con qué ganas nos vamos a devolver. Ahora estamos durmiendo donde nos agarre la noche. Si yo pudiera elegir no estaría pasando por esto", dijo una mujer, que prefirió no dar su nombre.
Para Marco Ponce, coordinador del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, acciones de este tipo hay que rechazarlas de forma contundente. "La Constitución garantiza que ningún cuerpo de seguridad puede reprender o maltratar a personas desprotegidas. Así sólo causan temor a los manifestantes. Si están preocupados por las familias, deben buscar la forma de garantizarles una vivienda o un refugio digno", subrayó.
Información: El Nacional
Foto:@jcajias

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