Si no somos parte de la solución sin lugar a dudas que somos parte del problema. Lenin.
Sumada a la pobreza endémica de nuestro país se agrega ahora una marea de cientos de miles de desempleados y subempleados que han generado los cierres del 40% del plantel industrial de Venezuela y el resultado de un crecimiento demográfico incontrolado producto de una abyecta promiscuidad que se ha expandido como una epidemia y que ahora el estado pretende subvencionar.
Venezuela va en una carrera vertiginosa hacia un caos político y social. Desde que los primeros gobierno democráticos populistas de Venezuela en la historia relativamente reciente, comenzando por Rómulo Gallegos, que vieron en la ignorancia y en la miseria de las capas de la sociedad un filón de inimaginables oportunidades políticas no se ha dejado ni un minuto de fomentar la pobreza intelectual del país. La democratización de la educación fue tan solo un eufemismo de la degradación de esta. La pérdida total del interés por la lectura es uno de los síntomas más evidentes. Los venezolanos en general difícilmente leen algo que tenga más de diez líneas y casi nadie tiene una biblioteca en su casa. Se pueden recorrer las ciudades enteras sin encontrar una sola biblioteca pública y difícilmente una librería.
En Punto Fijo, ciudad floreciente comercialmente hablando no hay ni una sola librería dedicada exclusivamente a la lectura.Solo hay papelerías y tiendas que venden libros de texto para la educación primaria y media.
En Venezuela no sabemos cuanta gente hay, el censo que el gobierno anunció con tanta propaganda se ha atascado ante la vergonzante realidad de que las ciudades venezolanas han crecido sin ninguna planificación y están rodeadas por cinturones de miseria impresionante, impenetrable y sin ningún tipo de identificación domiciliaria. El censo tan solo es un fracaso más de un gobierno incapaz de percibirla realidad del país.
Enviado desde mi BlackBerry de Movistar
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