El jueves de esta semana fue celebrado el Día Internacional de la Mujer.
En 1977 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó el 8 de Marzo como Día Internacional de la Mujer y la Paz Internacional, por eso se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.
Día a día, año tras año, el movimiento internacional en defensa de los derechos de la mujer es creciente y reforzado por la ONU que ha celebrado cuatro conferencias mundiales sobre la mujer y ha contribuido a que la conmemoración del Día Internacional de la Mujer sea un punto de convergencia de actividades coordinadas en favor de sus derechos y su participación en la vida política y económica.
En el año 2011 se celebró el Centenario del Día Internacional de la Mujer y comenzó a operar la Entidad de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer, también conocida como ONU Mujeres.
La mujer con su voluntad y esfuerzo progresivo se ha venido ganando la igualdad de acceso a la educación, la capacitación, la ciencia y la tecnología, buscando de esta manera el camino hacia el trabajo decente.
Anteriormente a pesar de ser creación de Dios, las mujeres eran subordinadas a sus esposos, el valor de la mujer era menos que el de un hombre y eran consideradas débiles e inseguras, hoy día todo ha cambiado y en la actualidad las mujeres ocupan un rol protagónico en diferentes ámbitos, ahora vemos mujeres Pastoras, Abogadas, Jueces, Maestras, Doctoras, Administradoras, Gerentes, Directoras, Diputadas, Gobernadoras, Alcaldesas, todas cumpliendo el rol con mucho profesionalismo.
Incluso otras dedicadas a la labor más importante y sagrada, ser madres, ahí tenemos el vivo ejemplo de María, Madre de Jesús, porque la madre desempeña un papel decisivo en cada persona, ella acepta la vocación de concebir al Hijo de Dios cuando el Angel le anuncia haber sido elegida, respondiendo: "Hágase en mi según tu palabra"
Por eso, particularmente siento una especial admiración y respeto por las mujeres y le doy gracias a Dios todos los días de mi vida por permitirme tener a mi lado a dos valiosas mujeres, mi adorada madre, esa viejita linda que me dio el ser y me enseñó los principios y valores que hasta el día de hoy conservo e inculco a mi inocente hijo y a mi amada Mariita, mi valiente y virtuosa esposa que en ningún momento claudicó a pesar de toda la adversidad que le ha tocado vivir ante la infamia política a la que estoy sometido, soportando junto a mi hijo el distanciamiento marital.
Por ella no solo tengo admiración, también siento un amor tierno, lleno de encanto y natural. En la injusta separación mientras yo dormía envuelto en la nostalgia, mi corazón velaba su amor, qué dicha me otorgó Dios al haberla conocido y que sea la madre de mi hijo. Mariita jamás dejaré de amarte mientras viva. Juntos los dos, jamás conoceremos la soledad.
Reciban todas las mujeres mis felicitaciones y homenaje, que Dios las guarde y bendiga.
Diputado Prisionero Político.
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