de la crisis política del 11 de abril del 2002. El régimen gobernante, ante la proximidad de
los comicios del 7 de octubre, se esmerará en convertir dicha fecha en un acto proselitista
más. Vociferarán, siempre mirando hacia atrás, afirmando que se trató de un golpe de
Estado de la derecha pro imperialista, y la letanía de que después del 11 A hubo un 13 A,
refiriéndose al retorno "triunfal" del caudillo, tras la renuncia que yo presentara ante el país
ese último día, a la encomienda de formar un corto gobierno de transición. El objetivo era,
valga recordarlo, llamar al pueblo, depositario del poder constituyente originario, a decidir
el destino de la nación, eligiendo rápidamente a una Asamblea Nacional que tendría a su
cargo la relegitimación de los poderes públicos, ya en ese entonces subyugados por el Poder
Ejecutivo, y realizar luego elecciones presidenciales, sin que por expresa disposición, pudiera
yo ser candidato. Mal se ha dicho que se pretendió derogar la Constitución de 1999, pues mi
juramento estuvo explícitamente dirigido a rescatarla, tras un brevísimo período de facto.
En un documento que escribí hace un año, inserto en mi Blog bajo el link:
http://pcarmonae.blogspot.com/2011_04_01_archive.html, intenté aclarar dudas e
imprecisiones sobre los acontecimientos de abril, que merced a la propaganda oficialista
o a la desinformación, han flotado en el ambiente. El régimen, con su poder mediático
sigue hablando de golpe, cuando se trató de un vacío de poder, y ha tenido el descaro de
atribuir los muertos de Puente Llaguno a la oposición. Pero el mundo fue testigo de quiénes
fueron sus autores, y la sangre de los caídos clama aún por justicia. La sistemática mentira
oficialista movió a la contratación de periodistas europeos para elaborar un documental que
se ha proyectado en el mundo, destinado a falsear la verdad, y a colocar al régimen en el
papel de víctima. Otros me adjudican la responsabilidad exclusiva de una oportunidad
perdida, bajo una visión simplista, pues sin eludir mis ejecutorias, fueron momentos de una
compleja crisis política, en que ocurrieron errores, omisiones y debilidades tanto en el ámbito
castrense, como de quienes con ingenuidad o mala fe contribuyeron a erosionar la
provisionalidad. No había en ese momento otro propósito que no fuera restablecer el
orden constitucional bajo supervisión internacional, para salvar a una democracia
secuestrada por la insaciable sed de poder del gobernante. ¿Habría sido acaso posible
lograr una transición de salvamento democrático con instituciones controladas por el
oficialismo, o era legítimo llamar al pueblo a definir el destino de la nación, al amparo
del artículo 350 de la Constitución? Diez años después, los hechos hablan por sí solos, y
con respeto por los juicios críticos, hay que valorar con la mano puesta en el corazón,
cuán lejos ha llegado el régimen en su afán de imponer un proyecto castro-comunista
que era previsible desde 1998, y si el 11A era posible actuar con total apego jurídico
ante un orden institucional vulnerado, o se justificaba la apertura de un efímero período
de facto para salvar a un sistema político amenazado, en la actualidad agonizante.
http://pcarmonae.blogspot.com/2011_04_01_archive.html, intenté aclarar dudas e
imprecisiones sobre los acontecimientos de abril, que merced a la propaganda oficialista
o a la desinformación, han flotado en el ambiente. El régimen, con su poder mediático
sigue hablando de golpe, cuando se trató de un vacío de poder, y ha tenido el descaro de
atribuir los muertos de Puente Llaguno a la oposición. Pero el mundo fue testigo de quiénes
fueron sus autores, y la sangre de los caídos clama aún por justicia. La sistemática mentira
oficialista movió a la contratación de periodistas europeos para elaborar un documental que
se ha proyectado en el mundo, destinado a falsear la verdad, y a colocar al régimen en el
papel de víctima. Otros me adjudican la responsabilidad exclusiva de una oportunidad
perdida, bajo una visión simplista, pues sin eludir mis ejecutorias, fueron momentos de una
compleja crisis política, en que ocurrieron errores, omisiones y debilidades tanto en el ámbito
castrense, como de quienes con ingenuidad o mala fe contribuyeron a erosionar la
provisionalidad. No había en ese momento otro propósito que no fuera restablecer el
orden constitucional bajo supervisión internacional, para salvar a una democracia
secuestrada por la insaciable sed de poder del gobernante. ¿Habría sido acaso posible
lograr una transición de salvamento democrático con instituciones controladas por el
oficialismo, o era legítimo llamar al pueblo a definir el destino de la nación, al amparo
del artículo 350 de la Constitución? Diez años después, los hechos hablan por sí solos, y
con respeto por los juicios críticos, hay que valorar con la mano puesta en el corazón,
cuán lejos ha llegado el régimen en su afán de imponer un proyecto castro-comunista
que era previsible desde 1998, y si el 11A era posible actuar con total apego jurídico
ante un orden institucional vulnerado, o se justificaba la apertura de un efímero período
de facto para salvar a un sistema político amenazado, en la actualidad agonizante.
Hoy rememoramos la masacre del 11 A de manos de militantes oficialistas contra una
marcha pacífica, que jamás hay que olvidar. Como tampoco, que Chávez quiso ir más lejos
al invocar el Plan Ávila, cuya aplicación habría supuesto el uso de armas de guerra contra
una población indefensa, al más puro estilo sirio. Está documentado en los videos de
ese día, que el único dirigente de la sociedad civil que trató infructuosa pero insistentemente
de impedir que la marcha llegara a Miraflores fue quien esto escribe. Luego, los desacatos
militares a las órdenes del presidente desencadenaron la crisis que llevó a la anunciada
renuncia de Chávez por parte del más alto vocero militar, "la cual aceptó". Pero no es
menos cierto que, como balance, se perdió una oportunidad que a todos duele, pues la acción
de la sociedad civil, del sector militar, de la Iglesia, de profesionales y venezolanos del
común, no condujo a la salida deseable. Vale por tanto recordar algunos de los hechos
que, entre tantos, contribuyeron al revés de esos días:
marcha pacífica, que jamás hay que olvidar. Como tampoco, que Chávez quiso ir más lejos
al invocar el Plan Ávila, cuya aplicación habría supuesto el uso de armas de guerra contra
una población indefensa, al más puro estilo sirio. Está documentado en los videos de
ese día, que el único dirigente de la sociedad civil que trató infructuosa pero insistentemente
de impedir que la marcha llegara a Miraflores fue quien esto escribe. Luego, los desacatos
militares a las órdenes del presidente desencadenaron la crisis que llevó a la anunciada
renuncia de Chávez por parte del más alto vocero militar, "la cual aceptó". Pero no es
menos cierto que, como balance, se perdió una oportunidad que a todos duele, pues la acción
de la sociedad civil, del sector militar, de la Iglesia, de profesionales y venezolanos del
común, no condujo a la salida deseable. Vale por tanto recordar algunos de los hechos
que, entre tantos, contribuyeron al revés de esos días:
a) En el estamento castrense prevaleció una corriente, alentada por las emociones
del momento, que se opuso a la salida de Chávez a Cuba en la madrugada del 12 A,
alegando que debía ser juzgado, y ello motivó que el presidente renunciante
permaneciera en territorio nacional bajo custodia de la F.A. Pocas horas después,
desde la Base Naval de Turiamo, Chávez negaba su renuncia en un fax que logró
hacer llegar a todas las guarniciones del país, estimulando un reflujo de fuerzas en
cuadros medios y en el grupo liderado por el General Baduel, hoy preso de Chávez.
Desde mi óptica, ese fue el error que sentenció el fin de la provisionalidad.
del momento, que se opuso a la salida de Chávez a Cuba en la madrugada del 12 A,
alegando que debía ser juzgado, y ello motivó que el presidente renunciante
permaneciera en territorio nacional bajo custodia de la F.A. Pocas horas después,
desde la Base Naval de Turiamo, Chávez negaba su renuncia en un fax que logró
hacer llegar a todas las guarniciones del país, estimulando un reflujo de fuerzas en
cuadros medios y en el grupo liderado por el General Baduel, hoy preso de Chávez.
Desde mi óptica, ese fue el error que sentenció el fin de la provisionalidad.
b) La ausencia de un plan previamente estructurado, la incomprensión sobre el
Decreto y un alud de acontecimientos no previstos, dificultaron transmitir con claridad
al país el propósito de la provisionalidad de llamar a elecciones parlamentarias en 90
días y presidenciales en 180 días, bajo la supervisión de la OEA, invocando
la Carta Democrática Interamericana, para que dicho organismo sirviera de garante
de la restitución del orden constitucional. No llegó tampoco a conocerse en su
totalidad, la decisión de conformar un equipo de gobierno integrado por
valiosos profesionales independientes, y un Consejo Consultivo de la presidencia, con
participación de las principales organizaciones políticas.
Decreto y un alud de acontecimientos no previstos, dificultaron transmitir con claridad
al país el propósito de la provisionalidad de llamar a elecciones parlamentarias en 90
días y presidenciales en 180 días, bajo la supervisión de la OEA, invocando
la Carta Democrática Interamericana, para que dicho organismo sirviera de garante
de la restitución del orden constitucional. No llegó tampoco a conocerse en su
totalidad, la decisión de conformar un equipo de gobierno integrado por
valiosos profesionales independientes, y un Consejo Consultivo de la presidencia, con
participación de las principales organizaciones políticas.
c) La irreparable pérdida de tiempo el 12 A para consolidar la unidad de mando en la
Fuerza Armada, pues hubo divisiones en el seno del Ejército, hasta que el día 13 en
horas de la tarde, fue posible conformar un Alto Mando que lo garantizara, y ubicar al
más antiguo General del Ejército al frente del Ministerio de la Defensa. Hay quienes
aún cuestionan la designación inicial de un Vicealmirante en dicho Ministerio, pero fue
la opción válida del momento. A la caída de Pérez Jiménez en enero de 1958, la Junta
de Gobierno estuvo presidida por un Contralmirante, y su integración debió modificarse
a las pocas horas, dadas las reacciones que generó la inclusión de algunos oficiales del
Ejército en su seno. Todo ello está explicado en el libro "Mi Testimonio ante la Historia",
cuya venta fue prohibida en Venezuela por acción de una jurista, pero cuyo texto puede
hallarse en el Blog: http://www.pcarmonae.blogspot.com/2011/03/mi-
testimonio-ante-la-historia-pedro.html
Fuerza Armada, pues hubo divisiones en el seno del Ejército, hasta que el día 13 en
horas de la tarde, fue posible conformar un Alto Mando que lo garantizara, y ubicar al
más antiguo General del Ejército al frente del Ministerio de la Defensa. Hay quienes
aún cuestionan la designación inicial de un Vicealmirante en dicho Ministerio, pero fue
la opción válida del momento. A la caída de Pérez Jiménez en enero de 1958, la Junta
de Gobierno estuvo presidida por un Contralmirante, y su integración debió modificarse
a las pocas horas, dadas las reacciones que generó la inclusión de algunos oficiales del
Ejército en su seno. Todo ello está explicado en el libro "Mi Testimonio ante la Historia",
cuya venta fue prohibida en Venezuela por acción de una jurista, pero cuyo texto puede
hallarse en el Blog: http://www.pcarmonae.blogspot.com/2011/03/mi-
testimonio-ante-la-historia-pedro.html
d) La actitud de algunos analistas hacia la provisionalidad, aún antes de conocerse
el Decreto de conformación del gobierno de transición, pese a que luego se haría
pública la intención de conformar un amplio Consejo Consultivo de la Presidencia,
y se invitaría a un dirigente de la principal central sindical, la CTV, a ocupar la
Vicepresidencia Ejecutiva, amén del compromiso de celebrar rápidas elecciones y de
respetar los derechos humanos, políticos, laborales, y los de Gobernadores y Alcaldes.
Algunos actores se rasgaron así las vestiduras por una legalidad inexistente, pues
el régimen se había deslegitimado a raíz de la elección espuria de integrantes de
varios de los Poderes Públicos, la conculcación de su independencia, y la aprobación
arbitraria de Decretos-Leyes, algunos de rango superior, al amparo de Leyes Habilitantes.
Con todo, el día 13 de abril se rectificó el Decreto original para llamar al Parlamento
a que sesionara y definiera el destino de la transición. Cuando reapareció el
Vicepresidente Diosdado Cabello, quien permanecía oculto, y fue juramentado por
el Presidente de la Asamblea Nacional, yo ya había renunciado y acaté dicha decisión,
aunque el juramento no fue tomado en sesión plenaria de la AN. Es apenas una
conjetura que hubiese existido un acuerdo en grupos de parlamentarios para darle
legitimidad al gobierno provisional.
el Decreto de conformación del gobierno de transición, pese a que luego se haría
pública la intención de conformar un amplio Consejo Consultivo de la Presidencia,
y se invitaría a un dirigente de la principal central sindical, la CTV, a ocupar la
Vicepresidencia Ejecutiva, amén del compromiso de celebrar rápidas elecciones y de
respetar los derechos humanos, políticos, laborales, y los de Gobernadores y Alcaldes.
Algunos actores se rasgaron así las vestiduras por una legalidad inexistente, pues
el régimen se había deslegitimado a raíz de la elección espuria de integrantes de
varios de los Poderes Públicos, la conculcación de su independencia, y la aprobación
arbitraria de Decretos-Leyes, algunos de rango superior, al amparo de Leyes Habilitantes.
Con todo, el día 13 de abril se rectificó el Decreto original para llamar al Parlamento
a que sesionara y definiera el destino de la transición. Cuando reapareció el
Vicepresidente Diosdado Cabello, quien permanecía oculto, y fue juramentado por
el Presidente de la Asamblea Nacional, yo ya había renunciado y acaté dicha decisión,
aunque el juramento no fue tomado en sesión plenaria de la AN. Es apenas una
conjetura que hubiese existido un acuerdo en grupos de parlamentarios para darle
legitimidad al gobierno provisional.
e) La politización de PDVSA, marcada por la designación de una Junta Directiva no
meritocrática afín al presidente, y la destitución de numerosos funcionarios de la
empresa, constituyó el principal detonante de las protestas que desembocaron en el
paro y la gran marcha del 11 A. Posteriormente, Chávez reconoció públicamente
que había provocado deliberadamente la crisis de PDVSA. Los temores de ese
entonces han quedado confirmados con el tiempo: PDVSA fue tomada políticamente,
convertida en caja chica del gobierno, y su gestión financiera y operativa han
quedado gravemente comprometidas, en contra de los intereses nacionales.
meritocrática afín al presidente, y la destitución de numerosos funcionarios de la
empresa, constituyó el principal detonante de las protestas que desembocaron en el
paro y la gran marcha del 11 A. Posteriormente, Chávez reconoció públicamente
que había provocado deliberadamente la crisis de PDVSA. Los temores de ese
entonces han quedado confirmados con el tiempo: PDVSA fue tomada políticamente,
convertida en caja chica del gobierno, y su gestión financiera y operativa han
quedado gravemente comprometidas, en contra de los intereses nacionales.
f) La febril actividad desplegada desde La Habana por Fidel Castro, primero para solicitar
a Chávez que no se inmolara como Allende, luego para ofrecerle asilo y encarecerle
que no firmara su renuncia para intentar desde Cuba soliviantar al pueblo y recuperar
el poder, y finalmente, al no materializarse el viaje del presidente a Cuba por la decisión
castrense, Castro realizó insistentes llamadas a Generales venezolanos para
conminarlos a restituir al mandatario en el poder, acción explicable no sólo en defensa
de su pupilo, sino para asegurar el apoyo económico vital que se le brindaba,
el cual ha seguido incrementándose en años posteriores. Dicha acción estuvo
acompañada por la solidaridad de algunos movimientos y medios de comunicación
ligados al Foro de Sao Paulo.
a Chávez que no se inmolara como Allende, luego para ofrecerle asilo y encarecerle
que no firmara su renuncia para intentar desde Cuba soliviantar al pueblo y recuperar
el poder, y finalmente, al no materializarse el viaje del presidente a Cuba por la decisión
castrense, Castro realizó insistentes llamadas a Generales venezolanos para
conminarlos a restituir al mandatario en el poder, acción explicable no sólo en defensa
de su pupilo, sino para asegurar el apoyo económico vital que se le brindaba,
el cual ha seguido incrementándose en años posteriores. Dicha acción estuvo
acompañada por la solidaridad de algunos movimientos y medios de comunicación
ligados al Foro de Sao Paulo.
A diez años de distancia, pese al interés oficialista de mantener latente un 11 A reescrito
a su conveniencia, es bueno recordar que al reasumir funciones, Chávez prometió con un
crucifijo en la mano rectificar en todo cuanto fuese necesario, y la creación de una comisión
de la verdad sobre la masacre de ese día. Nada de ello fue cumplido. El diálogo iniciado
bajo la conducción de José Vicente Rangel constituyó una burla, como fue una burla la
mesa de diálogo que funcionó entre agosto y noviembre de 2001, encabezada por el
Ministro Giordani, en virtud de mi insistencia en nombre de Fedecámaras ante el
Presidente Chávez. Dicho esfuerzo culminó con la imposición de 48 Decretos-Leyes
en temas vitales, hecho que marcó el inicio de una etapa de protestas con el paro
nacional de 12 horas que lideré en nombre del empresariado el 10 de diciembre de
2001, al cual se sumó el 90% del país, ante la ira e incredulidad del Jefe del Estado.
En ese momento comprobé que Chávez quería pasar a la historia no como un
estadista sino como un revolucionario, y que su talante democrático era inexistente.
a su conveniencia, es bueno recordar que al reasumir funciones, Chávez prometió con un
crucifijo en la mano rectificar en todo cuanto fuese necesario, y la creación de una comisión
de la verdad sobre la masacre de ese día. Nada de ello fue cumplido. El diálogo iniciado
bajo la conducción de José Vicente Rangel constituyó una burla, como fue una burla la
mesa de diálogo que funcionó entre agosto y noviembre de 2001, encabezada por el
Ministro Giordani, en virtud de mi insistencia en nombre de Fedecámaras ante el
Presidente Chávez. Dicho esfuerzo culminó con la imposición de 48 Decretos-Leyes
en temas vitales, hecho que marcó el inicio de una etapa de protestas con el paro
nacional de 12 horas que lideré en nombre del empresariado el 10 de diciembre de
2001, al cual se sumó el 90% del país, ante la ira e incredulidad del Jefe del Estado.
En ese momento comprobé que Chávez quería pasar a la historia no como un
estadista sino como un revolucionario, y que su talante democrático era inexistente.
Hay que recordar además que el Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia dictada
en agosto de 2002, que tanto perturbó a Chávez con gruesos insultos al TSJ,
obligando a la posterior derogatoria de la misma, no sólo se reconoció que el 11
A ocurrió un vacío de poder, sino que respecto a la transición, expresó lo siguiente:
en agosto de 2002, que tanto perturbó a Chávez con gruesos insultos al TSJ,
obligando a la posterior derogatoria de la misma, no sólo se reconoció que el 11
A ocurrió un vacío de poder, sino que respecto a la transición, expresó lo siguiente:
"…como ya se dijo, una vez que se anunció por el General en Jefe la renuncia del presidente y
del Alto Mando Militar, todo el País tenía el derecho y la obligación de creer tal como sucedió
con la OEA, que en Venezuela existía crisis en el poder ejecutivo por carencia de titular de l
a Presidencia. Fue en esas condiciones cuando los militares anunciaron el nombramiento
del Presidente provisorio. Evidentemente que carecían de competencia para esa actuación,
aun cuando por mandato legal se les deba reconocer la buena fe en su actuación y no puede la
Sala aplaudir ni silenciar esa conducta por mucho que se acepte que estuvo preñada de buenas
intenciones.
del Alto Mando Militar, todo el País tenía el derecho y la obligación de creer tal como sucedió
con la OEA, que en Venezuela existía crisis en el poder ejecutivo por carencia de titular de l
a Presidencia. Fue en esas condiciones cuando los militares anunciaron el nombramiento
del Presidente provisorio. Evidentemente que carecían de competencia para esa actuación,
aun cuando por mandato legal se les deba reconocer la buena fe en su actuación y no puede la
Sala aplaudir ni silenciar esa conducta por mucho que se acepte que estuvo preñada de buenas
intenciones.
Ahora, si no existía Presidente en ejercicio y antes se habían producido los graves acontecimientos
que los militares como móvil de sus pronunciamientos; que la OEA condenó tal y como lo hiciera
este Alto Tribunal, no puede decirse que con ello se pretendía impedir u obstaculizar el ejercicio
de un poder ejecutivo sin titular, ni alterar el orden y la paz interior de la nación, que ya se había
roto por elementos exógenos a los imputados. Más aún, afirmó el general Vásquez Velazco e hicieron
público los medios de comunicación social, que al no conseguir a ninguno de los llamados a suceder
al Presidente en caso de falta absoluta, llamó al Presidente de este Tribunal para preguntarle si a él,
correspondía la asunción de ese cargo pero éste le aseguró que tocaba al Vicepresidente.
que los militares como móvil de sus pronunciamientos; que la OEA condenó tal y como lo hiciera
este Alto Tribunal, no puede decirse que con ello se pretendía impedir u obstaculizar el ejercicio
de un poder ejecutivo sin titular, ni alterar el orden y la paz interior de la nación, que ya se había
roto por elementos exógenos a los imputados. Más aún, afirmó el general Vásquez Velazco e hicieron
público los medios de comunicación social, que al no conseguir a ninguno de los llamados a suceder
al Presidente en caso de falta absoluta, llamó al Presidente de este Tribunal para preguntarle si a él,
correspondía la asunción de ese cargo pero éste le aseguró que tocaba al Vicepresidente.
Esta forma de actuar, claramente evidenciaba que no era su intención la toma del poder sino la de
restaurar la paz interior y la buena marcha de las instituciones ya que de lo contrario, no se puede
explicar esa pregunta".
restaurar la paz interior y la buena marcha de las instituciones ya que de lo contrario, no se puede
explicar esa pregunta".
Ha llegado el momento de dar vuelta a la estratagema gubernamental de mantener la mira
puesta en el pasado, y de asumir sin complejos el revés del 11 A, pues lo que se pretende
es seguir tendiendo cortinas de humo, dividir a las fuerzas democráticas, y esconder el
trágico balance de una crisis múltiple de 13 años de gobierno, expresada en un revanchismo
exacerbado, la cubanización del país, la construcción de estrechas relaciones con nefastas
dictaduras del mundo y cercanías con las FARC y el ELN, el armamentismo, la siembra de odios
y lucha de clases, la inseguridad y anomia prevalecientes, la destrucción del aparato
productivo y de la infraestructura, la crisis de los servicios de electricidad y agua, la exportación
del Socialismo del Siglo XXI, el aberrante endeudamiento, la venta de petróleo a futuro, y la
pretensión de aplicar un Plan Socialista 2013-2019 para asegurar la irreversibilidad del
proceso. Son hechos de gravedad suficiente para no embestir más el trapo rojo del 11 A, como
no sea para recordar a las víctimas de la masacre oficialista.
puesta en el pasado, y de asumir sin complejos el revés del 11 A, pues lo que se pretende
es seguir tendiendo cortinas de humo, dividir a las fuerzas democráticas, y esconder el
trágico balance de una crisis múltiple de 13 años de gobierno, expresada en un revanchismo
exacerbado, la cubanización del país, la construcción de estrechas relaciones con nefastas
dictaduras del mundo y cercanías con las FARC y el ELN, el armamentismo, la siembra de odios
y lucha de clases, la inseguridad y anomia prevalecientes, la destrucción del aparato
productivo y de la infraestructura, la crisis de los servicios de electricidad y agua, la exportación
del Socialismo del Siglo XXI, el aberrante endeudamiento, la venta de petróleo a futuro, y la
pretensión de aplicar un Plan Socialista 2013-2019 para asegurar la irreversibilidad del
proceso. Son hechos de gravedad suficiente para no embestir más el trapo rojo del 11 A, como
no sea para recordar a las víctimas de la masacre oficialista.
Hay que asumir el presente y el futuro, evidenciando ante el mundo cómo el régimen conduce
al país a su antojo, sin rendición de cuentas ni apego a las más elementales normas del Estado
de Derecho. La democracia no consiste solo en elecciones, que son manipulables, sino en la
legitimidad en el desempeño. El de Chávez es un gobierno arbitrario con espíritu totalitario,
ineficiente, corrupto y despilfarrador de recursos públicos, que destruye y divide en lugar de
dedicar sus energías a la tarea constructiva; que ha comprometido como nunca la soberanía
nacional ante Cuba y otros países; que barrió con las instituciones, y que pretende abolir el
modelo republicano consagrado en las constituciones desde que Venezuela es nación
independiente. Gómez y Pérez Jiménez fueron déspotas censurables, pero al menos se
rodearon de gente preparada, pusieron orden en la economía, crearon instituciones,
garantizaron seguridad al común de la población, y construyeron obras públicas. El daño
causado al país por el prolongado régimen chavista es inconmensurable y se proyectará
por décadas en lo económico, social e institucional. Hay que admitir no obstante, una cuota
de responsabilidad de la sociedad venezolana, al haber tolerado que el proyecto totalitario
avanzara sin pausa, bajo la falacia oficialista de que la revolución está por encima de la
Constitución, que todos los poderes deben estar a su servicio, que Cuba y Venezuela conforman
una sola nación, y por no haber exigido con firmeza cambios en las reglas del juego, para
garantizar el respeto al voto.
al país a su antojo, sin rendición de cuentas ni apego a las más elementales normas del Estado
de Derecho. La democracia no consiste solo en elecciones, que son manipulables, sino en la
legitimidad en el desempeño. El de Chávez es un gobierno arbitrario con espíritu totalitario,
ineficiente, corrupto y despilfarrador de recursos públicos, que destruye y divide en lugar de
dedicar sus energías a la tarea constructiva; que ha comprometido como nunca la soberanía
nacional ante Cuba y otros países; que barrió con las instituciones, y que pretende abolir el
modelo republicano consagrado en las constituciones desde que Venezuela es nación
independiente. Gómez y Pérez Jiménez fueron déspotas censurables, pero al menos se
rodearon de gente preparada, pusieron orden en la economía, crearon instituciones,
garantizaron seguridad al común de la población, y construyeron obras públicas. El daño
causado al país por el prolongado régimen chavista es inconmensurable y se proyectará
por décadas en lo económico, social e institucional. Hay que admitir no obstante, una cuota
de responsabilidad de la sociedad venezolana, al haber tolerado que el proyecto totalitario
avanzara sin pausa, bajo la falacia oficialista de que la revolución está por encima de la
Constitución, que todos los poderes deben estar a su servicio, que Cuba y Venezuela conforman
una sola nación, y por no haber exigido con firmeza cambios en las reglas del juego, para
garantizar el respeto al voto.
Considero que el reto que hoy enfrenta el país es aún mayor que el de abril de 2002. La vía
electoral no representa el cambio normal de un gobierno democrático a otro, sino la
sustitución de un sistema totalitario marxista por uno apegado al Estado de Derecho, y a
una economía de mercado socialmente responsable, lo cual implica serias complejidades.
Es por tanto indispensable: 1) Garantizar una sólida unidad en las fuerzas democráticas de
cambio. 2) Contrarrestar el ventajismo oficialista, exigiendo depurar el Registro
Electoral Permanente, y organizando la defensa del voto mediante un eficaz operativo de
testigos en todas las mesas electorales, para acopiar las actas y facilitar el conteo rápido de
sufragios. 3) Generar confianza entre indecisos y chavistas desencantados respecto al futuro
de una Venezuela sin Chávez, para desvirtuar la consigna de que si no es Chávez habrá guerra
o caos. 4) Sembrar en el alma de los venezolanos un mensaje de no violencia, contrario al que
transmite a diario el discurso presidencial y de sus allegados, aunado a la acción de grupos
de choque que intimidan a la población y tratan de impedir que el candidato de unidad visite los
barrios populares, y así estimular la abstención. 5) Prepararse para escenarios de alta complejidad
política, dada la acción de quienes pretenden perpetuarse en el poder o enguerrillar al país,
ante lo cual solo un amplio acuerdo nacional permitiría neutralizar la potencial acción
desestabilizadora. No hay que olvidar que Rómulo Betancourt enfrentó con éxito entre 1959 y
1964 los embates de la lucha armada pro cubana y de la extrema derecha nostálgica del
perezjimenismo, y ello fue posible gracias al denostado Pacto de Punto Fijo, el cual es un
referente bajo realidades históricas distintas, como lo fue la concertación nacional en Chile
después de Pinochet, en cuyo contexto la estadista Michele Bachelet, víctima de la dictadura,
asumió el poder sin resentimientos expresando: "el pasado nos divide, el futuro nos une hacia
la construcción de un gran porvenir".
electoral no representa el cambio normal de un gobierno democrático a otro, sino la
sustitución de un sistema totalitario marxista por uno apegado al Estado de Derecho, y a
una economía de mercado socialmente responsable, lo cual implica serias complejidades.
Es por tanto indispensable: 1) Garantizar una sólida unidad en las fuerzas democráticas de
cambio. 2) Contrarrestar el ventajismo oficialista, exigiendo depurar el Registro
Electoral Permanente, y organizando la defensa del voto mediante un eficaz operativo de
testigos en todas las mesas electorales, para acopiar las actas y facilitar el conteo rápido de
sufragios. 3) Generar confianza entre indecisos y chavistas desencantados respecto al futuro
de una Venezuela sin Chávez, para desvirtuar la consigna de que si no es Chávez habrá guerra
o caos. 4) Sembrar en el alma de los venezolanos un mensaje de no violencia, contrario al que
transmite a diario el discurso presidencial y de sus allegados, aunado a la acción de grupos
de choque que intimidan a la población y tratan de impedir que el candidato de unidad visite los
barrios populares, y así estimular la abstención. 5) Prepararse para escenarios de alta complejidad
política, dada la acción de quienes pretenden perpetuarse en el poder o enguerrillar al país,
ante lo cual solo un amplio acuerdo nacional permitiría neutralizar la potencial acción
desestabilizadora. No hay que olvidar que Rómulo Betancourt enfrentó con éxito entre 1959 y
1964 los embates de la lucha armada pro cubana y de la extrema derecha nostálgica del
perezjimenismo, y ello fue posible gracias al denostado Pacto de Punto Fijo, el cual es un
referente bajo realidades históricas distintas, como lo fue la concertación nacional en Chile
después de Pinochet, en cuyo contexto la estadista Michele Bachelet, víctima de la dictadura,
asumió el poder sin resentimientos expresando: "el pasado nos divide, el futuro nos une hacia
la construcción de un gran porvenir".
Un análisis sobre los retos principales de un gobierno de cambio en Venezuela, fue
recogido en mi Blog: http://www.pcarmonae.blogspot.com/2012_01_01_archive.html.
recogido en mi Blog: http://www.pcarmonae.blogspot.com/2012_01_01_archive.html.
En pocas semanas cumpliré también 10 años de exilio, que han significado un profundo
cambio de vida, y pese a haber sufrido en carne propia las flaquezas de la condición
humana, he recogido una enriquecedora experiencia académica y profesional en el país
hermano que me brinda humanitaria protección conforme al Derecho Internacional, ante
la falta de garantías al debido proceso, a la legítima defensa, y al riesgo que corría mi
integridad personal. Me satisface haber sido investigado por el régimen desde que fui
concebido, y que se me ataque políticamente pero no moralmente, pues hay detrás una
trayectoria de vida limpia, de principios, y de suprema valoración a la vida, incluyendo la
de Chávez, ahora y en el 2002. No podría decirse lo mismo de quienes se aferran
patológicamente al poder, con cerca de 160.000 muertos por la inseguridad que campea
en el país, que han arrasa do las finanzas públicas, amén de cientos de presos políticos,
exiliados, un país de inmigrantes convertido en uno de emigrantes, y las graves
limitaciones impuestas a la libertad de expresión y de información. Recuerdo que Teodoro
Petkoff expresó a César Miguel Rondón en una entrevista el 12 A, que si bien los poderes
recibidos el 12 A lucían excesivos, consideraba que yo era un hombre prudente y sensato,
y que confiaba en que sabría ejercerlos con buen criterio. Pero la Fiscal Ortega Díaz sigue
hablando de órdenes de captura contra la disidencia, existiendo tantos delincuentes
allegados al régimen protegidos en solidaria camaradería, en tanto que Diosdado
Cabello, el mismo que desapareció el 11 A, y a quien se atribuye tanto poder económico,
anuncia que leerá de nuevo en la Asamblea Nacional la lista de firmantes del Decreto de
constitución del gobierno provisional, para atacarlos y descalificarlos.
cambio de vida, y pese a haber sufrido en carne propia las flaquezas de la condición
humana, he recogido una enriquecedora experiencia académica y profesional en el país
hermano que me brinda humanitaria protección conforme al Derecho Internacional, ante
la falta de garantías al debido proceso, a la legítima defensa, y al riesgo que corría mi
integridad personal. Me satisface haber sido investigado por el régimen desde que fui
concebido, y que se me ataque políticamente pero no moralmente, pues hay detrás una
trayectoria de vida limpia, de principios, y de suprema valoración a la vida, incluyendo la
de Chávez, ahora y en el 2002. No podría decirse lo mismo de quienes se aferran
patológicamente al poder, con cerca de 160.000 muertos por la inseguridad que campea
en el país, que han arrasa do las finanzas públicas, amén de cientos de presos políticos,
exiliados, un país de inmigrantes convertido en uno de emigrantes, y las graves
limitaciones impuestas a la libertad de expresión y de información. Recuerdo que Teodoro
Petkoff expresó a César Miguel Rondón en una entrevista el 12 A, que si bien los poderes
recibidos el 12 A lucían excesivos, consideraba que yo era un hombre prudente y sensato,
y que confiaba en que sabría ejercerlos con buen criterio. Pero la Fiscal Ortega Díaz sigue
hablando de órdenes de captura contra la disidencia, existiendo tantos delincuentes
allegados al régimen protegidos en solidaria camaradería, en tanto que Diosdado
Cabello, el mismo que desapareció el 11 A, y a quien se atribuye tanto poder económico,
anuncia que leerá de nuevo en la Asamblea Nacional la lista de firmantes del Decreto de
constitución del gobierno provisional, para atacarlos y descalificarlos.
Si se perdió una importante batalla en abril de 2002, no se ha perdido la guerra contra
el totalitarismo. Produce perplejidad la destrucción provocada por un régimen militarista,
ideológicamente fanatizado, que no cree en instituciones sino en la consigna "ceresoliana"
de "caudillo, ejército, pueblo", y que ahora impone como saludo militar el:
"bolivarianos, revolucionarios, antimperialistas, socialistas y chavistas", en un insólito empeño
de politizar a una institución que constitucionalmente está al servicio de la nación y no de
persona o parcialidad política alguna, sembrando en ella el más pernicioso culto a la personalidad
del gobernante. El régimen se apega también a la dialéctica marxista de que el fin justifica
los medios, pero ha desperdiciado una oportunidad histórica irrepetible, para colocar a
Venezuela a la vanguardia de América Latina. Siento por ello íntima tranquilidad al definirme
como un disidente, aunque sin activismo político. Mal me sentiría si fuese o hubiese sido cobarde
o apático, sin negar que si pudiese dar marcha atrás al reloj, algunas cosas haría de manera
diferente. Pero cuando se está ante un tsunami, no hay opción para decisiones sosegadas, ya que
todo es arrasado por su furia.
el totalitarismo. Produce perplejidad la destrucción provocada por un régimen militarista,
ideológicamente fanatizado, que no cree en instituciones sino en la consigna "ceresoliana"
de "caudillo, ejército, pueblo", y que ahora impone como saludo militar el:
"bolivarianos, revolucionarios, antimperialistas, socialistas y chavistas", en un insólito empeño
de politizar a una institución que constitucionalmente está al servicio de la nación y no de
persona o parcialidad política alguna, sembrando en ella el más pernicioso culto a la personalidad
del gobernante. El régimen se apega también a la dialéctica marxista de que el fin justifica
los medios, pero ha desperdiciado una oportunidad histórica irrepetible, para colocar a
Venezuela a la vanguardia de América Latina. Siento por ello íntima tranquilidad al definirme
como un disidente, aunque sin activismo político. Mal me sentiría si fuese o hubiese sido cobarde
o apático, sin negar que si pudiese dar marcha atrás al reloj, algunas cosas haría de manera
diferente. Pero cuando se está ante un tsunami, no hay opción para decisiones sosegadas, ya que
todo es arrasado por su furia.
Para fortuna de los venezolanos y del mundo, se ha abierto un rayo de luz de esperanzas en
torno al proceso electoral del próximo 7 de octubre. Pese a las inmensas asimetrías derivadas
del ventajismo oficialista, no es imposible un triunfo electoral, si el país reacciona como lo hizo en
procesos previos en que fue capaz de derrotar al poderoso aparato oficialista. De esa manera, no
sería por un acto de Dios que no deseamos, dada la precaria salud del presidente, pues además
implica riesgos de que se erijan mitos políticos futuros, sino mediante una avalancha de votos,
o la resistencia pacífica y constitucional, que se rescate la democracia en Venezuela. De ser
así, ni la poderosa maquinaria propagandista del chavismo, ni el discurso de que la revolución
llegó para quedarse, o la compra de conciencias y de encuestas, serían capaces de acallar
la voluntad popular.
torno al proceso electoral del próximo 7 de octubre. Pese a las inmensas asimetrías derivadas
del ventajismo oficialista, no es imposible un triunfo electoral, si el país reacciona como lo hizo en
procesos previos en que fue capaz de derrotar al poderoso aparato oficialista. De esa manera, no
sería por un acto de Dios que no deseamos, dada la precaria salud del presidente, pues además
implica riesgos de que se erijan mitos políticos futuros, sino mediante una avalancha de votos,
o la resistencia pacífica y constitucional, que se rescate la democracia en Venezuela. De ser
así, ni la poderosa maquinaria propagandista del chavismo, ni el discurso de que la revolución
llegó para quedarse, o la compra de conciencias y de encuestas, serían capaces de acallar
la voluntad popular.
Escribo estas reflexiones durante la Semana Santa. Ello me mueve a invocar con fe al Dios
Todopoderoso, para que vuelva los ojos sobre la sufrida patria, y le restituya, con el necesario
tesón del pueblo, el don preciado de la libertad.
"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"
Todopoderoso, para que vuelva los ojos sobre la sufrida patria, y le restituya, con el necesario
tesón del pueblo, el don preciado de la libertad.
"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"
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