La palabra democracia procede del griego y significa "Gobierno por el Pueblo"
significando esto que la gestión pública debe adaptarse al pueblo y no al revés. Una
vez aclarado esto podemos avanzar en lo que realmente es de mi interés en este
pequeño ensayo.
En 1995. La unión parlamentaria reunió a expertos de varias regiones y disciplinas para
elaborar unos estándares internacionales para la democracia. Basados en esto en 1997
se aprobó la Declaración Universal de la Democracia. Como ideal, la democracia
tiene por objetivo proteger y fomentar los derechos fundamentales del individuo, fomentar
la instauración de la justicia social y el desarrollo económico y social.
Basado en este pequeño pero a su vez amplio ideal me permito hacerme las siguientes
preguntas ¿Por qué entonces los gobiernos democráticos en Occidente y especialmente
en el continente americano permiten que se perpetúen las dictaduras? ¿Por qué los
gobiernos a lo largo de la región de manera incoherente hablan de democracia y a su vez no
se pronuncian cuando en Cuba después de más de medio siglo de régimen dictatorial se
continúa llamando a Cuba un "país democrático"? ¿Por qué también Venezuela se ha
encaminado en la ruta de una dictadura guiada por la ideología del régimen establecido por
Fidel Castro en 1959? y no menos importante ¿Por qué la Organización de Estados
Americanos de manera "inocente", hace como que no ve y como que se deja engañar por
parte de los gobiernos de estos países?
Una democracia se basa en dos principios fundamentales: la participación y la
responsabilidad. Donde todos tienen derecho a participar en los asuntos de la gestión
publica. Ahora bien examinemos lo que esta sucediendo en las sociedades Cubana y
Venezolana. En ellas no se permite la participación de los ciudadanos en los asuntos
de la gestión pública. En cuba esto es un hecho consumado desde hace muchas
décadas atrás. En Venezuela por su parte la situación se encamina hacia la conculcación
de las libertades individuales concentrando toda la responsabilidad de la administración
pública en manos del régimen chavista. A su vez, los problemas de salud del presidente
Hugo Chávez, suman un nuevo problema a la democracia en Venezuela. Si el presidente
Hugo Chávez no pudiese concluir su periodo de gobierno; ¿estarían dispuestos los chavistas
a seguir el proceso democrático?
Un aspecto importantísimo dentro de las características de un gobierno democrático se
encuentra la necesidad de instituciones que funciones adecuadamente y estén bien
estructuradas. Esto no acontece en Cuba, aun y cuando la OEA pretenda hacerlo ver de
esa manera; al igual que algunos gobiernos llamados democráticos legitiman un régimen
dictatorial. Como sucedió últimamente con la visita de la Presidente de Brasil Dilma Rousseff.
Ella con su sola presencia en la isla caribeña "legitima" un régimen dictatorial.
Las instituciones a lo interior del gobierno de la Habana están en manos de un solo partido
político, el partido de gobierno, el partido comunista cubano. Y en Venezuela las instituciones
han sido usurpadas a fin de favorecer los intereses de Hugo Chávez, con la creación de leyes
que en lugar de ampliar la democracia la disminuyen al grado de concentrar el poder en una
sola persona; fin y objeto planificado por Hugo Chávez desde el inicio. Aun con este sombrío
panorama para los venezolanos con la elección de Henrique Capriles Radonski, como candidato
único, de una oposición que hasta hace poco había estado fragmentada; tienen la esperanza de
lograr un cambio. Un cambio que permita a Venezuela reconstruir su democracia.
En una Democracia es esencial la existencia de un parlamento en el que estén
representadas todas las partes de la sociedad. Esto es algo que no acontece en Cuba desde
hace muchas décadas atrás. Un parlamento que no representa a todos los sectores de una
sociedad no puede llamarse democrático. Sin embargo se sigue diciendo que Cuba es una
democracia. Así mismo se ha podido ver a lo largo de los años en el poder de Hugo Chávez como
Venezuela, se deshace como un barco de papel sobre las aguas de los dictados del gobierno de
la Habana seguidos al pie de la letra por el presidente venezolano.
La democracia a su vez, y muy importante entenderlo sin ninguna interpretación, que es un
principio internacional, aplicable a las organizaciones internacionales y a los estados en sus
relaciones internacionales. Si es así, entonces, la OEA debería ser en esencia un órgano
democrático, que protegiese y promoviera la democracia en el continente y en ella deberíamos
ver muy bien ejemplificado el concepto democrático. Pero no sucede así, La OEA con José
Miguel Insulza al frente ha demostrado ser un ente a favor de la disminución democrática en
el continente.
Uno de los ejemplos más palpables de ello fue el apoyo brindado por Insulza a la Fallida cuarta
urna promovida por el depuesto presidente de Honduras, José Manuel Zelaya. Para ello la OEA
bajo el gobierno de Insulza apoyo las ambiciones de continuismo en el poder del nefasto ex
presidente Zelaya. Brindando su apoyo político y observadores para un proceso ilegal. Insulza
intervino en la política de una nación, pasando por sobre las leyes de un país y sin tener en
consideración el estamento jurídico del mismo. Esto mismo hizo en Nicaragua al avalar un
proceso electoral viciado. En Nicaragua la democracia ha sido herida de gravedad
utilizado y manipulando la democracia para perpetuar un dictador en el poder.
Como se ha podido ver, la democracia no es lo que nos quiere vender la izquierda
en América Latina ni lo que promueve y protege la OEA. La democracia es siempre
un trabajo en marcha, un estado o condición constantemente perfeccionable; pero
para ello debe fomentarse una cultura democrática por todos los medios que la
educación tenga a su alcance para lograrlo. Así ciertas "demócratas" dejaran de
promover algunas "democracias".



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