Tengo la impresión de que la escasez de leche de vaca
en el país ha estimulado el consumo de leche magnesia en el llamado "alto gobierno". De
otra forma es inexplicable que la sigan poniendo tan grande cada vez que intentan tapar un
escándalo. A falta de argumentos para desmentir las denuncias de Aponte en la DEA, que
involucran desde "la Presidencia de la República para abajo", pasando por parte de la cúpula
militar, el régimen parece haber activado la "Misión Plasta". Puesto contra las cuerdas, el
caradurismo militarista, exhibió que no tiene nada que envidiarle a un pato criollo con diárrea.
Primero poniendo a El Aissami a explicar un truculento "desmantelamiento de una red
internacional de lavado de dólares" tratando de involucrar a gobernadores de oposición. Y
después con un burdo show en la AN ocultado rápidamente por una cadena, para transmitir
la "fe de vida" de Chacumbele jugando "bolas criollas", cuando se percataron de la gran torta
que habían montado. Ahora, para seguirla poniendo, han sacado la barajita repetida de Makled,
un sujeto que tenía confinamiento absoluto, pero que por obra y gracia de la leche magnesia fue
puesto ante los micrófonos de VTV. Por supuesto, después de reunirse durante varias horas con
el director del SEBIN, para decir que Aponte era su socio y "le pagaba 300 millones de Bs al
mes". ¿Qué le habrán ofrecido al "Turco" en esas horas de "conversación"? En espera de la
respuesta de Aponte me pregunto ¿A quién creerle? ¿Al que pernocta en la DEA en calidad de
"testigo especial" o al que "morzea" en el SEBIN? ¿Cuál de los dos organismos exprime mejor
su naranja? Se pone interesante ese match Aponte vs Makled.
Por José Luis Farías
@fariasjoseluis
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