su columna "Leocenis Habla Claro", publicada este domingo en el semanario 6to
Poder que "hace unos días hubo una reunión muy tensa donde se habló
abiertamente de la posibilidad de que el Presidente Chávez ya no esté, o para
ser más exacto, que no esté para las elecciones. Un general se levantó y dijo,
'aquí mantendremos el orden y lo que dice la Constitución' y así salió al
paso al planteamiento de que en un escenario así la oposición pida adelantar
las elecciones."
Por otra parte, propone la teoría de que "la Fuerza Armada es un partido político.
Lo que queda de la FAN institucional está siendo y será desmantelada y
reemplazada por un modelo Fuerza Armada adecuada a la interpretación que
el Presidente hizo de lo que entiende es la 'seguridad nacional' y la 'defensa
integral'". Si desea conocer el texto completo, lea a continuación:
Como nunca escribo para agradar a la gente, voy a decir algunas cosas muy serias e
incómodas. Lo primero es que me angustió la imagen de un Presidente, que dejó colar
su humanidad en su última aparición y se mostró golpeado por una enfermedad terrible
como el cáncer. Yo, la verdad, no deseo para Chávez ni para nadie ese camino tan
doloroso. Dios, insondable como es, sabrá sus decisiones.
Hace unos días hubo una reunión muy tensa donde se habló abiertamente de la
posibilidad de que el Presidente Chávez ya no esté, o para ser más exacto, que no
esté para las elecciones. Un general se levantó y dijo, "aquí mantendremos el orden y lo
que dice la Constitución" y así salió al paso al planteamiento de que en un escenario
así la oposición pida adelantar las elecciones. Los Generales han conversado ya
abiertamente incluso de la debilidad de Rangel Silva, el principal enemigo de Diosdado
Cabello -para que me entiendan clarito-. Fue Rangel Silva quien en sus tiempos como
director de la Disip levantó toda su artillería e informes de inteligencia contra Cabello,
al extremo que inició a través de un programa del Canal 8 toda una férrea campaña contra
la principal aliada del actual presidente de la AN, la hoy difunta Lina Ron.
Para el examen de la situación en la cual está la Fuerza Armada Nacional en la actual
crisis política que desata la enfermedad del señor Presidente, propongo como hipótesis
que el Ejército de Venezuela, que en 1998 era profesional, apolítico, obediente y no
deliberante, estaba al servicio del Estado y de sus instituciones y no de una persona o
un partido, tenía un adecuado apresto militar para cumplir con su función disuasiva y cumplía
su papel de garante de la integridad territorial -el cual objetivamente existía en 1998 cuando
Hugo Chávez fue elegido Presidente de la República- ya no existe. Ha sido destruido.
Esta no es una Fuerza Armada apolítica, toda esa paja de Generales institucionales es
mierda que algunos opositores quieren meterle en la cabeza a sus seguidores aun sabiendo
que mienten. La Fuerza Armada es un partido político. Lo que queda de la FAN institucional
está siendo y será desmantelada y reemplazada por un modelo Fuerza Armada adecuada
a la interpretación que el Presidente hizo de lo que entiende es la "seguridad nacional" y la "
defensa integral", y que son -según el PSUV- la base constitucional para la creación de
"milicias populares" y la defensa de la revolución.
En la reunión que narro, no sólo salieron expresiones como que la Fuerza Armada hará
que el Presidente de la Asamblea Nacional asuma el poder, sino que los calificativos que
soltaron contra Capriles iban desde "sifrino" hasta "muchachito". Por cierto, a mi me da
risa cuando escucho algunos monosabios decir que Chávez no confía en Diosdado.
Hombre, por Dios, es en el que más confía. Cabello nunca se ha atrevido a contradecir
a Chávez, entre ellos hay una simbiosis, no necesitan acordarse para estar de acuerdo.
Chávez hizo su trabajo de ideologización de la FAN. A lo largo de estos años el Presidente
se dedicó a crear una Fuerza Armada inorgánica, invertebrada, al servicio de su persona
y su parcialidad política; formada por milicias populares cuyo objetivo explícito es
"defender la revolución" con armas de sus enemigos, los venezolanos que son adversarios
de ésta y que serán calificados y enjuiciados por ultraje a la Fuerza Armada y traición
a la patria si van contra ella. Y como alguna vez dijo alguien cuando las tanquetas salen
a la calle, "ahí no hay burro con reumatismo".
Les digo más, en esa reunión de Generales se atribuían la facultad de tomar decisiones
"por razones de urgencia" para mantener el orden y la estabilidad "sin el requisito de
la aprobación previa de la Asamblea Nacional". Esto se propuso en esa reunión. Hubo
Generales que hablaron abiertamente de "detener a los conspiradores". Mucho de esto
-no todo- fue aprobado en esa reunión abiertamente o con el silencio de los que ahí
estuvieron, después de un forcejeo cuya historia algún día se contará. Lo que para mí es
evidente es que aquí nadie puede cantar y pintar victorias, porque estamos ante un
escenario muy peligroso.
Ya el mal está hecho, y la hora de fuego está por llegar. Lo que Chávez propuso como
"Sistema de Seguridad y Defensa" en su momento (1999) y lo que en definitiva se aprobó
en la Asamblea Nacional Constituyente fue la artera politización del estamento militar
implícito en todo lo que se puso en marcha bajo la excusa de su "democratización" y su
"inserción" en la sociedad, de la cual se decía estaba "aislada". Esto es lo que se cubrió
con el manejo falaz de los conceptos de la seguridad y la defensa. Para ello se dijo
que se le quitaría a la Fuerza Armada el carácter no deliberante y obediente, y se otorgaría
el derecho al voto a los militares. Para mí estaba claro que ello llevaba a la metamorfosis
del poder militar en un poder supra constitucional de tutelaje sobre todos los poderes del
Estado. Y eso es lo que tenemos. El destino del país no lo tiene ni el PSUV ni Primero
Justicia, sino otro partido con mucho o más poder: la Fuerza Armada Nacional.
Amanecerá y veremos… si es que amanece.

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